lunes, 24 de enero de 2011
QUEBRANTOS
Y se rompieron las cadenas y los yugos apretados
que tenían sostenidas mis manos al vacío…
y mi alma, al olvido de adorarte!
Y el tiempo me confundió en su hora
y mi sangre se derramó en tus plazas y tus campos
al quebrarse junto a mis venas, los sueños más queridos
y la nostalgia tocó a la puerta como un verdugo infame
que se asoma a la ventana de mi triste resistencia,
y la derriba en la arrogancia de sus ojos primitivos
esos que me contemplaron tanto, llorando en una esquina
como un ave mal herida…que espera la hora mortal de tu llegada
para romper sus aguas y ahogar su pena!
Eileen
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