
martes, 7 de diciembre de 2010
Un hermoso poema de María José /Madrid España

AYER EMPECÉ A NO QUERERTE
Ayer empecé a verte de lejos.
A imaginarte perdida para siempre.
A recordar tu cara en la distancia.
Empecé a sentir tu ausencia.
Ayer crecieron las lágrimas ocultas.
Y empecé a sentir el mismo frío
que antes de ti tenia siempre.
Ayer me golpeaste el alma duramente.
Ayer sentí el vértigo olvidado.
Supe lo que sintieron otras gentes.
Me sentí arrojado malamente.
Ayer perdí la calma finalmente.
Si, mi mente sintió pánico.
Y mientras hablabas tus palabras,
yo me iba despidiendo de la gente
y pensaba en la mía tan lejana.
Ayer se abrieron las tumbas
de mi pobre camposanto
y volvieron los fantasmas
a rondar por mi ventana.
Ayer fue un día inigualable
y lograste que mi alma
se bajara a los más hondos abismos
oceánicos donde no hay lumbre.
Ya sé el camino de regreso.
Me dijiste hacia dónde dirigirme
y empecé, desde ayer,
a no quererte
María José
Madrid, España
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1 comentarios:
Un poema bello pero que transmite mucha tristeza. ¡Qué duro es eso de aprender a no querer...!
Un saludo, Eileen, y feliz día.
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