Y es que el tiempo pasó tan aprisa
que las montañas no terminaron de reverdecer,
y el agua que bajaba (de los ríos altos)
como si el viento hubiese emitido un suspiro…
y las luciérnagas fosforescentes hicieron ronda,
en lo claro oscuro de tu memoria!
Y como fugitivos nocturnos…
los recuerdos le robaran el sonido a los silencios,
como tú me robaste un beso aquella noche de verano,
cuando mis cabellos olían a atardeceres,
y mi piel dorada aún guardaba la inocencia pura,
ante el efímero secreto de tus ojos claros...
que me confesaban el anhelo de tu pecho
Y de pronto la noche latente y eterna
...le susurra a los vientos y le cuenta…
cómo fue que sus sueños se estrellaron
en el sepulcro de las desilusiones..
y entonces se escuchó llorar a la aurora
(que desnuda) se asomaba por mis ojos,
como dos luceros empapados de nostalgias
…por la pena elocuente de mi alma
Y de golpe se escuchó
…alterando la espesura de la noche…
con ese grito adolorido de la ausencia,
que le anuncia a la memoria (en inconciencia)
que la herencia que dejaron mis sentidos
por las líneas encubiertas de un pasado…
…hoy repiten embriagada de locura…
que el efecto que tu historia (me ha arrancado la razón!)
Eileen

0 comentarios:
Publicar un comentario