
Cuántos cortes tiene la noche
como heridas de silencios natos,
que atraviesan la espesura más amarga
al compás de lunas blancas…
que han llorado mi nostalgia
Y de pie (con la locura)
te confronto desolada,
ay amor…no tengo nada…
más que un triste corazón
Y es que después de caer mis párpados
tan cansados por el llanto,
siento el peso del desvelo
---que me observa---
Y me escondo en la guarida de tu ausencia
y abrazo corazón (esta demencia)
que arrastra hacia el abismo mi dolor!
Eileen

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