
Y se escucha el leve gemido de la noche
cuando se alborotan las gardenias de mis senos
porque tu boca pasa (como en estampida)
queriéndose beber mi alma
Y de mi boca los pliegues rosados
(de la tuya mi vida…el pecado)
que arremete sobre mis labios
robando de a golpe la pasión de un beso!
Eileen

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