
El tiempo muerde las horas
entre las mandíbulas mancilladas del reloj
y los péndulos cortantes...
que tantas veces desangran los minutos
que lloran por tu ausencia pura,
.
como arañazos del pasado que se aferra
a esta triste habitación callada y vacía...
desde que tu cuerpo cálido acompasaba mis sentidos
en la misma cama donde ahora mi desvelo se apodera
...de la última porción de mi silueta...!
Eileen

2 comentarios:
Que grato es leer tus escritos, dicha que se
disfruta con un sabor inolvidable, gracias
por compartirlo, besos linda.
Gracias Luis, amigo mío y también poeta, por siempre pasar por mis espacios leyendo mis letras, mis sueños y parte del rocío que se desprende de mi alma, aún en los versos de nostalgia. Un abrazo!
Eileen
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